Para Salón ACME 2025, Otto Martín Moreno estuvo preparando su exhibición en la residencia de Proyecto H. Presentará una propuesta escultórica in situ, compuesta por una serie de herramientas alteradas y así desprovistas de su funcionalidad. El artista abre la interpretación hacia otras dimensiones intrínsecas a nuestra compleja relación con los objetos, señalando la profunda afectación que éstos tienen en la construcción de lo humano y su relación con el entorno, lo que ultimadamente lleva a cuestionar su rol en la vida contemporánea.

La obra, que se despliega en el espacio de modo descentralizado, busca borrar los límites entre el lugar de exhibición y la propia escultura y entonces -aprovechando las posibilidades que ofrece el espacio artístico para una potencial resignificación- situar al espectador en medio de un campo relacional que explicite el carácter estético, así como que éste sea atravesado por lo afectivo o lo sensual.

Por otro lado, el tratamiento de los elementos que componen la escultura van de lo orgánico -sin mayores alteraciones- a la factura de tipo industrial, con lo que se enuncia el carácter procesal de los desarrollos tecnológicos. En este sentido, Otto Martín Moreno echa mano de productos naturales y de facturas con tecnologías contemporáneas para crear tensiones visuales y táctiles entre la madera, y su transformación con tratamientos industriales. A través de presentar una relación continua entre esta aparente dualidad, la obra invita a reflexionar sobre el impacto humano en los sistemas ecológicos y sobre cómo la tecnología no solo modifica el entorno, sino también nuestras propias percepciones de lo que consideramos natural o artificial.

En su conjunto, esta escultura in situ propone un cuestionamiento crítico sobre cómo habitamos el mundo, desdibujando las líneas entre utilidad y estética, espacio y objeto, industria y naturaleza. La pieza no solo busca ser vista, sino habitada, revelando en su interacción con el espectador un mapa dinámico de conexiones entre el arte, la tecnología y el ecosistema en el que se inscribe.

Manuel Sentíes